note proyectada tu
silueta,
quieta en un
rincón cercano,
como queriendo
formar parte de ese cuadro tan privado;
mezclando espuma,
sueño y un ligero aroma nuevo
a placer
desconocido, a secreto reguardado.
Me costó tomar
contacto,
enfocar tu imagen
pura,
aparte de nostalgias, encuadrarte;
si hasta te mostré
la entrada a mi mundo
imaginario,
casi intangible
sin censura,
y caí de rodillas
deslumbrado por tu rostro de diamante,
que realza al
infinito
la más cálida
ternura.
Si no puedo
retenerte, si confieso mi pecado,
si un milagro me
alcanzara
te daría hasta mis
venas,
por un suspiro en
silencio,
sin palabras a tu
lado.
Si pudieras darme
un tiempo sin agujas lacerantes,
si tan solo con tu
magia
viviera hasta
apagarme;
Te prometo el sol
de enero, las estrellas más lejanas,
la poción más
poderosa;
Solo déjame
encontrarme.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario